Las frutas de pomo, como las manzanas y las peras, junto con las frutas de hueso como los melocotones y las cerezas, son ricas en vitaminas, minerales y fibra dietética. Tienen un bajo contenido calórico, lo que las convierte en una excelente opción para un refrigerio saludable. Las frutas de pomo contienen típicamente vitamina C, potasio y antioxidantes, mientras que las frutas de hueso aportan vitamina A, C y ácido fólico. Incluir estas frutas en tu dieta puede apoyar la digestión, aumentar la inmunidad y contribuir al bienestar general.