El pescado y los mariscos son ricos en nutrientes esenciales, incluyendo ácidos grasos omega-3, proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales. Consumir pescado puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades del corazón, mejorar la salud cerebral y apoyar el bienestar general. La acuicultura juega un papel crucial en la provisión de opciones de mariscos sostenibles, asegurando que satisfacemos la demanda global sin agotar los recursos pesqueros naturales.